Destino:

Coliseo, el símbolo de Roma.

Nada se compara con la emoción de verlo personalmente.

Es uno de los landmarks más famosos del mundo, uno lo ve desde niño en fotos y documentales incluso en caricaturas, pero si usted es como yo, verá el Coliseo de Roma como algo bonito que uno ve en fotos pero que está tan lejano que no parece real.

Hace un par de años tuve la oportunidad de visitar Italia y por supuesto Roma. Luego de visitar algunos lugares de interés, cada cual más bello, llegó el momento de visitar el Coliseo. Tomamos el metro que te lleva justo frente a este monumento. Mientras iba caminando por el pasillo hacia la salida se me había quitado de la cabeza totalmente que iba a ver el Coliseo. Iba conversando muy tranquilamente cuando al momento de salir al exterior miré hacia el frente y me llevé la impresión más increíble que pudiera esperar. ¡Ahí estaba, inmenso e impresionante El Coliseo! Ahogué un grito de emoción y les puedo asegurar que no fui la única. Junto a mí venían unas jovencitas, si no me equivoco turistas alemanas, las cuales al encontrarse de frente la gran mole testigo de la historia no pudieron ahogar una expresión de asombro que valía mil palabras.

Al entrar al Coliseo e imaginarse todo lo que paso allí, como se desarrollaba la vida allí. La gente que exponía la vida para diversión de las masas. Algunos obligados eran esclavos y prisioneros; otros por gusto a la adrenalina y la admiración de la gente. Estaba yo allí en una de las gradas del Coliseo mirando al centro y me preguntaba cuanta sangre se habrá derramando en aquel terreno. Y me pareció escuchar el estruendo de una multitud a mi alrededor, aplaudiendo o abucheando a su competidor y me preguntaba si lo dejarían vivir o le darían el golpe de gracia. En ese momento, regreso a la realidad y en mi hay una serie de sentimientos encontrados por lo que fue una maravilla de la antigüedad y una tumba de muchas almas, algunas de ellas inocentes. Pero lo que nunca podré olvidar es la emoción de encontrarme cara a cara con este testigo de la historia.