Historias de amantes: Casanova, un feminista apasionado
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Historias de amantes: Casanova, un feminista apasionado

Hablando de historias de amantes apasionados y seductores irresistibles, Casanova no puede faltar. Y, a pesar de todo, se le considera un feminista.

Hablando de historias de amantes apasionados, el veneciano Giacomo Casanova ocupa sin duda alguna el primer lugar. Por lo menos entre los italianos. Todo el mundo le conoce por su fama de libertino y mujeriego, sin embargo, existen muchos más aspectos de la vida de Casanova que la mayoría desconoce o han quedado sepultados entre leyendas. Casanova ha estado un hombre que ha sido juzgado severamente. Un mito de su época, pero un hombre que también sufrió y amó verdaderamente.

Giacomo Casanova: un amante feminista

Entre las curiosidades sobre Casanova se pueden mencionar que en sus primeros años de vida fue un niño introvertido, no hablaba ni escuchaba, casi autista. Creciendo, para sorpresa de muchos, fue sacerdote llegando a ocupar posiciones de poder en la iglesia. La cual abandonó por amor a una mujer 10 años mayor y casada.

Casanova deseaba que sus amantes disfrutaran tanto como él

Muchos ven a Casanova como un mujeriego impedernido, sin embargo, para muchos historiadores, Casanova fue uno de los primeros feministas de la historia ya que como se deduce en sus memorias, veía a las mujeres como iguales y las admiraba, deseaba que éstas disfrutaran tanto como él y les daba libertad de expresar sus más íntimos deseos, algo que para la época era inapropiado para una dama.

Fue espía a cambio de su libertad

Otros de los aspectos que sorprenden es que Casanova trabajó como espía para la Inquisición, ésto como intercambio por su libertad cuando fue capturado por la Inquisición por su vida libertina. Casanova tuvo un gran amor el que nunca olvidó, siendo ésta un noble señora francesa, pero que este amor no pudo prosperar por que ésta era casada.

Un amante apasionado quien amó a las mujeres de su vida

Casanova terminó sus días como bibliotecario, solo y triste añorando la vida de lujos y mujeres que una vez tuvo. En sus memorias Casanova deja entrever a un hombre sensible, que amó a las mujeres de su vida y que se sentía muy solo. Un hombre que sentía un gran vacío en su vida que intentó muchas veces de ahogar en vida mundana. Conociendo más la verdadera historia de Casanova se logra comprender que en verdad era un hombre adelantado a su tiempo en cuanto a su visión hacia las mujeres.

Imagen de Streetview de la Trattoria Poste Vecie, donde Casanova fue cliente

Historias de amantes: Casanova y Charpillón

Lo que es cierto es que Casanova fue uno de los más grandes seductores de la historia y que nunca se sabrá el número exacto de las mujeres enamoradas de él. No obstante, incluso Casanova encontró a una mujer más lista que él. Se llamaba Marie Anne Geneviev Auspurgher pero todo el mundo la conocía con el apodo de Charpillón, era una noble inglesa que vivía en Londres. Entre las historias de amantes que podemos narrar sobre Casanova, es sin duda la más curiosa.

Los regalos a la amante

Casanova la encontró a la Charpillón cuando era una adolescente y volvió a verla años después. Entretanto la Charpillón se había convertido en una cortesana experta y libertina y cuando Casanova comenzó a hacerle la corte, ella lo tomó como un juego. Casanova le hizo cientos de regalos, cada vez más bellos, a cambio de promesas que la bella dama inglesa nunca cumplía, hasta que un día la encontró en compañía de un peluquero.

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La venganza de Charpillón

El gran seductor y amante veneciano, enfurecido, la pegó con fuerza y se marchó decidido a no volver nunca jamás. Pero pronto le llegó la terrible noticia que la Charpillón yacía entre la vida y la muerte por las lesiones sufridas en la pelea. Fue un golpe muy duro para Casanova que decidió suicidarse tirandose de un puente. En el camino entre su casa y el Támesis, sin embargo, encontró a un joven amigo, Edgar, quien entendió sus propósitos y le convenció a acompañarle en un café para hablar del asunto. Al entrar en el café, Casanova vió lo que nunca habría imaginado: la Charpillón estaba ahí, en forma perfecta, pasándosela bien con unos amigos… No es un final feliz para nuestra historia de amantes, pero, por lo menos, no fue un final trágico…